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viernes, 10 de febrero de 2012
 31 de enero de 2012

Assalam alaikum wa rahmatu Allah wa barakatuh

Desde hace algunos días vengo notando cambios en mi alimentación, quizá ya venían de antes pero como este mes me propuse no obsesionarme y sentir síntomas imaginarios como el resto de meses pues lo ignoré. También puede que antes todo fuese más leve y ahora se haga notar un poquito más, no lo sé, el caso es que llevo 2-3 días en los que mi alimentación no es la misma de siempre.

Paso el día entero con fatiga y lo único que me apetece comer son cosas ácidas o totalmente simples, es decir, que solo lleven sal y como mucho pimienta. Los alimentos estrellas de estos días están siendo las naranjas y los limones (sí, limones), pero lo que más me impresiona es que las cosas que antes me encantaban ahora no puedo ni verlas, como por ejemplo:

El baisara

Esto es una especie de sopa/crema/puré (cada uno le da la consistencia que quiere) hecha con guisantes o habas secas que se consume mucho en invierno en Marruecos, muy típica en ciudades como Tánger, Tetúan y toda esa zona, los mejores baisaras se hacen allí sin duda.

Me encantaba, os lo aseguro, era ver que mi suegra había hecho baisara ya estaba deseando que llegara la hora del almuerzo, de hecho la penúltima vez que lo hizo salí con mi marido y no comimos en casa, pero como no ponía perdérmelo a las 5 de la tarde fui directa a por un plato. En cambio ahora no puedo ni olerlo, mi suegra lo hizo ayer y en cuanto veo la olla salgo corriendo. Hoy todavía queda (normalmente soy yo la que acaba con la olla), pero ahí se va a quedar.

La harira

Otra sopa típica y esta creo que la conoceréis más, se toma siempre durante Ramadán y también me encanta, ni siquiera en Ramadán que se toma cada día me aburro de ella. Pues precisamente antes de ayer hizo mi suegra una olla gigante (la del cuscús) y la única forma en que pude comerla fue añadiéndole el zumo de medio limón a mi plato, de otro modo era imposible.

Las infusiones

En concreto la luisa y la manzanilla, que son las que habitualmente tomamos mi marido y yo por la noche en lugar del té. Ambas me encantan, especialmente la manzanilla, pero ahora las preparo solo para mi marido y yo me hago un zumo de naranja o de limón.

El Nesquik

Cada mañana y cada tarde tomo un gran tazón de leche, pero como no me gusta el café siempre la tomo con nesquik o, en su defecto Caobel, la versión marroquí del cacao en polvo. Estos últimos días está siendo toda una batalla tomar leche, he intentado poner más o menos cantidad de cacao, añadirle menos azúcar (Caobel por sí solo ya es bastante azucarado), tomarla más fría o más caliente, pero nada. Lo único que se me viene a la cabeza es un té bien fuertecito, sin hierbabuena siquiera, solo té (pero en caso de embarazo no debo tomarlo, así que ahí se queda, en mi cabeza).

De momento y que recuerde ahora mismo estos son los alimentos que antes me gustaban y ahora rechazo, aunque sé que me encontraré con muchos más. Estoy pensando en algo que antes no me gustase, a lo mejor ahora me gusta... : )

3 comentarios:

  1. Assalamu alikum.
    Pues que pena que ahora no te gusten, bueno, es lo que tienen los embarazos.
    Yo no tuve cambios con las comidas ni cosas que dejasen de gustarme.
    Lo que tenia era un sueñoooooo, me iba durmiendo por todas partes, jijiji

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  2. Suele pasar!! a mi por ejemplo el chocolote me gusta pero para de vez en cuando pues embarazada lo comía cada día después de comer como postre(y cuando estaba avanzada anda que no se movía el peque cuando lo comía jeje) y las olivas a cada media mañana era un ritual pero no me entraban las comidas muy especiadas y los pinchitos de pollo tipicos marroquis ni olerlos me daban arcadas. Así que nada a acostumbrarse a estos pequeños cambios jeje.

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  3. Soy yo de nuevo...te he dejado un ragalito en mi blog. Besos!!

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