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domingo, 26 de febrero de 2012
Assalam alaikum wa rahmatu Allah wa barakatuh

Este es un tema que me hace muchísima gracia y que lo recordé ayer, al escribir sobre mi pequeña historia de bebé prematura, y es que mi madre siempre me ha dicho que yo era muy aburrida jajaja. Según ella nunca hacía nada gracioso, ni siquiera se me veía guapota, a ella le gustaban los bebés que se le forman rosquillas en brazos y piernas, pero yo era todo hueso y ojos.

Cada vez que alguien me veía lo único que decía era "¡Qué ojos tan grandes!", prácticamente parecía que era lo único que tenía en la cara. También siempre le han gustado los bebés que ya empiezan a hablar pero aún no saben hacerlo bien y se inventan las palabras o las dicen a su manera. Por ese lado yo también era aburrida según mi madre, porque aprendí rapidísimo a hablar y no decía ninguna palabra mal. Bueno, siempre me ha dicho que había una palabra que no decía bien, solo una, y no la recuerda... Siempre se queda en duda entre "pimiento" o "mañana".

Otro detalle aburrido en mí era que podía sentarme donde le diera la gana que yo me quedaba ahí tranquila, parecía que no estaba e incluso si llegaba la hora de comer o lo que sea, nunca lloraba o gritaba. Eso le molestaba porque tenía que estar pendiente de la hora, sino podía quedarme almuerzo y tan pancha ahí sentadita.

Tampoco he sido de corretear demasiado, como os contaba ayer, empecé a andar bastante tarde. Siempre jugaba sola, la cocinita era mi jueguete preferido y me encantaba intentar leer, preguntaba las letras y poco a poco las fui conociendo hasta que aprendí. Recuerdo especialmente a la V, que yo la veía como una A al revés y sin palito, así que le daba la vuelta al cuento para poder leerla jajaja.

Tenía toda la colección de Disney y siempre andaba con alguno de esos cuentos entre manos, eso sí, los de princesas nunca los leí. Me gustaban 101 dálmatas, la dama y el vagabundo o, mi preferido, el rey león, pero todo lo que tuviera personajes humanos lo detestaba así que, aunque los tenía, nunca leí cuentos como la cenicienta o la bella durmiente, ni siquiera el libro de la selva...

Había un libro que también me gustaba mucho, 365 fábulas se llamaba y me lo regalaron el día de reyes cuando tenía 6 años. A pesar de tener otros tropecientos regalos no les hice caso a ninguno y ni siquiera los recuerdo, solo recuerdo aquel libro que por supuesto no tardé 365 días en léermelo.

Una cosa que siempre cuentan a los demás cuando hablan de mí es que con 6 ó 7 años yo sola me preparaba el cola cao por la tarde, me ponía alguna película de dibujitos y me sentaba a merendar viéndola sin avisar a nadie. Eso de ser una hija que ni siquiera necesita que su madre le prepare la merienda o le ponga la peli, parece ser también un detalle aburrido para mi madre jajajaja.

A día de hoy sigo pareciéndole aburrida: Me gusta la cocina, leo muchísimo y puedo pasar semanas sin salir de casa sin inmutarme, me encanta estar en casa y con cualquier cosa me entretengo sin problemas. Por cierto, sigo conservando mis películas de dibujitos, en VHS...

3 comentarios:

  1. Cada persona tiene su forma de ser. Para mí ser tranquilo es estar sereno, calmado sin necesidad de alterarse demasiado. Ser aburrido es no hacer caso a nada o no sentirse bien con nada porque todo le cansa. Por lo que escribes, no me parece que ese sea tu caso porque te entretenías con lo que te gustaba y te sentías bien con ello. Además de ser autónoma desde pequeñita.
    Ningún hijo debe ser un ideal, sino para una madre su hijo debe ser genial siendo como es, por ser él/ella, tal cual.

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  2. A mi no me pareces una niña aburrida, creo que eras una niña muy especial: autónoma, independiente, tranquila, inteligente, con muchas ganas de aprender...
    Seguro que sigues siendo así.
    Besitos.

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  3. Yo también era parecida de pequeña, a mi me describian como buena que mi madre me ponía en una alfombra me sacaba un baúl con jugutes y me pasaban las horas , ni lloraba ni nada, y que recuerde con lo que me gustaba jugar era con muñecas a peinarlas, cambiarlas de ropa y pasearlas en su carrito, vaya hacer de mama jeje y me gustaba recortar los precintos de los medicamento jajaja y mira al final acabé trabajando en farmacia, también me gustaba pintar y dibujar, pero lo que más me gustaba era jugar con mi padre a lo que fuera cosquillas, cuentos, canciones. En cuanto ahora de mayor soy igualita a ti, me gusta mucho estar en casa puedo estar sin salir varios días(ahora no porque mi peque disfruta mucho en el parque y salgo por él) y me entretengo com mis lanitas, cocinando o leyendo. Besos!

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